miércoles, 26 de agosto de 2020

Empapelar las Calles Contrainformación

El circo del Covid es sobre todo una guerra de relato. El sistema intenta imponer una versión oficial incontestable. Por otra parte algunos colectivos y ciudadanos individuales tratamos de desmentirla con nuestros medios.

El más utilizado, el que tenemos hoy en día más fácil y más a mano, son las redes sociales. No dejan de ser las herramientas del amo que de momento nos están permitiendo utilizar contra ellos. Los tienen muy preocupados por que no consigen controlar todo el flujo de información. Hasta el punto que se han convertido en la principal competencia de la televisión.

Los mercenarios mediaticos ya han dado la voz de alarma. Piden leyes que permitan censurar y duros castigos a los que discutan su discurso unico, dogmatico y unidireccional. Las redes sociales comienzan a ser una competencia a tener en cuenta a la hora de informarse. Ya hay mucha gente que no se informa por la televisión. Se tambalea comienza a perder su poder como manipuladora de masas.


No hace falta que los medios de manipulación pidan cabezas. Las redes sociales por si mismas ya censuran que da gusto, solo que no les da la vida. Por cada vídeo que borran se suben cinco copias a diferentes plataformas. Están aliadas con las fact check, esos nuevos ministerios de la verdad que deciden lo que es verdad y lo que es un bulo. Como Newtral y compañia, todos comprados.

Hay otro problema que es que en algunas redes sociales, sobre todo Youtube. Mucha gente al final va por la fama, tener muchos suscriptores y ganar dinero con la publicidad. Aunque esa publicidad sea una forma de censura mal encubierta en forma de miedo a la desmonetización. A pesar de que esos anuncios contradigan el contenido del vídeo y de las ideas que defiende.

A veces somos muy revolucionarios y muy alternativos, pero recurrimos a las redes sociales populares siempre. Por pura comodidad, no estudiar otras alternativas y mover nuestros seguidores a ellas. Por comodidad y pereza, para luego estar todo el día con el culo apretado por los strikes. Al final no va a quedar más remedio, por que la censura y el control en las redes sociales se va a poner brutal.

Más tarde a o más temprano va a tocar utilizar redes sociales alternativas, encriptadas y descentralizadas. Sobre todo encriptadas. Incluso utilizar TOR y la deep web para poder seguir informando sin ser perseguido, censurado ni detectado.

Sacar Internet y Televisión a la Calle

En esta lucha la mejor forma de protegerse y asegurarte de que no te van a bloquear, ofuscar, ni censurar es salir al mundo. La televisión les pertenece por completo, son también los dueños de Internet. Pero no dejan de ser espejos deformados de la realidad.

La contrainformación existe desde hace siglos, no es una novedad de las redes sociales. Antiguamente se hacia de otra manera. Ante el panorama de censura y persecución en las redes sociales vamos a tener que usar metodos del pasado.

Esta lucha no se tiene que dar solo en Internet hay que sacarla al mundo. Por las calles la gente tiene que ver mensajes contrarios a la versión del regimen. Hay que hacerlos pensar en cada esquina y a cada paso que dan. Sobre todo en esos momentos que no tienen a la caja tonta en su control. Tener en cuenta también que hay gente, sobre todo mayor, las principales victimas de los mass media que no utilizan Internet.

Por mucho que quieran impedir que la información circule por Internet, hay muchas formas de hacer llegar el mensaje a las calles. Nuestro territorio. No solo nuestras para seguir manifestaciones organizadas. También la lucha personal anonima diaria por pura convicción. La más dificil de infiltrar, perseguir y controlar por ser dispersa y muy numerosa.

Se pueden hacer pintadas o murales. Pegar carteles en las farolas, en las papeleras y paradas de autobus. Repatir, buzonear o poner en los parabisas de los coches panfletos informativos. Carteles con mensajes en las ventanas, sobre la mascarilla, en una camiseta, en las ventanillas de tu coche....

La mayor fuerza de los medios de manipulación es el bombardeo constante y sistematico. Asi debe de ser también nuestra respuesta, incesante, a todas horas en todas partes. Ya se habla incluso de volver a las emisoras de radio. Como si tenemos que utilizar señales de humo o palomas mensajeras. El caso es estar replicando todo el tiempo en cualquier lugar.

Puede cerrarnos las redes sociales y censurarnos todo lo que les de la gana. Negar una realidad no va a hacer que desaparezca.


domingo, 23 de agosto de 2020

El Bozal Como Herramienta de Protesta

Hace tiempo que ha comenzado una especie de guerra no declarada animada por los medios de censura y propaganda. De los que están a favor y en contra del uso de la mascarilla.

Algunos la llevan hasta debajo del agua y otros no la llevan nunca. Como no está muy claro lo que sucede, si realmente existe el famoso virus o no. No quiero entrar a posicionarme en ninguno de los dos bandos. Sobre todo por que la razón no suele encontrase en los extremos.

En mi caso la utilizo en el transporte publico y espacios cerrados, calles muy transitadas, etc. Sobre todo por no tener problemas relacionados con esa guerra mediatica prefabricada. Pero al aire libre y pudiendo mantener distancia suficiente no la uso.  
Lo que si usamos es el sentido común. Al contrario que muchos que parece que con la mascarilla van dentro de una escafandra protegidos de todos los males.

Resumiendo no llevo el bozal ni por miedo al contagio ni a las sanciones. Sino que por respeto a la paranoia ajena.

Ahora hay que tener mucho cuidado por que gracias a los medios de propaganda se está creando la idea de que: el que lleva la mascarilla bajada es un contagiador potencial y un asesino biológico. Una bomba de relojeria con piernas. Un egoista que no piensa en su salud ni en la del resto de la población. Se está generando mucha antipatia bajo estos preceptos artificiosos.

Algunos de los defensores del bozal hasta para ir al retrete, se están volviendo violentos. Toda esa narrativa les da una especie de autoridad o superioridad moral. Que unida a la ignorancia es altamente explosiva. Se sienten jueces y guardianes del projimo. De esa forma actuan en su arrogancia y su analfabetismo.

MADRID16A


Se ha celebrado en Madrid una manifestación multitudinaria para protestar contra el uso de la mascarilla. Algunos medios al día siguiente ya hablaban de un ingresado en el hospital. Que luego quedo en nada por ridiculo pero ahi lo dejaron caer. A partir de es momento han empezado con el bombardeo de usar la mascarilla: pontela...ponsela.
Tratando a todos los que no tenemos nada claro la necesidad de ir con el bozal a todas partes. Como una masa informe llamada negacionistas y consparanoicos. Más bien me considero realista y punto.

Si les funciona el plan y consiguen colar el relato a la población va a ser muy complicado volverse a manifestar sin bozal. He visto hasta algunos medicos pidiendo palos para esa gente. Que bien nos cuidan. Visto lo visto vamos a tener que utilizar la mascarilla como arma de protesta.

El Bozal Herramienta Mediatica


La forma de darle la vuelta al uso obligatorio del bozal para silenciarnos y utilizarlo para expresarnos. Otra de las ventajas es que no se necesita convocar ningún tipo de manifestación organizada. Es algo que puedes hacer en tu vida diaria por voluntad y convencimiento propio. Sin necesidad de esperar que nadie te lidere y te diga el momento de hacerlo.

Quizas las manifestaciones y concentraciones masivas llaman más la atención. Atraen a los medios de desinformación, que no se si es bueno o malo. Pero para grandes eventos y manifestaciones también funciona. Si no te ves haciendolo solo puedes ir en grupo con gente que te organices, no hace falta ser demasiados tampoco. Mejor por que se trata de hacerlo todo legal siguiendo las normativas y que no te puedan ni multar ni decir nada.

No es nada nuevo ni he sido yo el que lo ha inventado pero la superficie del bozal te puede servir para escribir mensajes reivindicativos del tipo: no puedo respirar, censurado, necesito aire, nacido sin bozal, etc. Con un simple rotulador gordo, en un color que sea bien visible lo que escribes a una cierta distancia. Para no necesitar acercarte a nadie. En ese sentido frases sencillas y con letras gordas. El mensaje se tiene que ver bien, ser directo y fácil de entender.

Ante el constante bombardeo mediatico, deberiamos combatir a píe de calle. Cuando la gente no está delante de la televisión vaciandole los pensamientos. Si el personal empieza a ver mascarillas con mensajes de este tipo por todas partes. Es muy posible que se paren a pensar que pasa algo que no les cuenta la tele. Lo que tienen los medios masivos es que no prestan atención a iniciativas individuales, les gusta más el bulto. A menos que se empiecen a reportar miles de casos. Que es como una forma de manifestación masiva a nivel individual y sin convocatorias.

De todas formas para celebrar grandes manifestaciones posiblemente van a obligar a llevar bozal y mantener las distancias. Por no tener problemas y no darles excusas para demonizar a los manifestantes. Puede ser inteligente hacerlo con bozal y según la normativa. Pero los bozales llenos de miles de mensajes de protesta.

Para mi el tiempo de las manifestaciones y protestas masivas reunidas en un solo punto. Todos gritando las mismas consignas al unisono. Está ya un poco pasado me da sensacion de rebaño, lo siento.
Se le da por otra parte excesiva importancia a les redes sociales, que en cualquier momento te censuran. Con filtros ofuscación y otros metodos, no solo cerrandote el perfil o el canal de Youtube. Existe una censura muy sutil basada en los buscadores. Sin olvidar los diversos ministerios de la verdad ciberneticos.

La situación hace buscar alternativas para no ser borrados de un plumazo con un click. Esas son el uso de metodos considerados obsoletos en estos tiempos de tanta tecnologia e interconexion. Volver a los viejos panfletos y fanzines de fotocopiadora, carteles, murales y pintadas. Los metodos de resistencia de toda la vida contra la opresión y la censura. Esto de hacerlo sobre el bozal es una adaptación a los tiempos que corren. Aprovehar la obligación de utilizar bozal en su contra. Visto desde otro punto de vista también dificulta el reconocimiento facial.

Todo tiene su vuelta y su trampa, hemos de ser creativos esa es nuestra ventaja. Ellos solo saben recurrir a lo de siempre. Si no actuamos como ellos esperan es una ventaja para nosotros. Contra eso no saben que hacer.

jueves, 13 de agosto de 2020

Una Epidemia de Ciencia Ficcion

Una cosa curiosa que observo, o al menos una sensación que tengo a veces. Es la de que alguna gente parece que piensa que la mascarilla es una especie de respirador o escafandra.

Como que vivimos en la luna o en marte, sin atmosfera respirable. Van escondidos bajo su bozal. Sintiendose protegidos y con la sensación de que su vida depende de llevar la mascarilla puesta.

Los veo caminar por la calle asustandos y angustiados. Temen que si se quitan el tapabocas se van a quedar sin aire. Como un pez fuera del agua.

Caminan como pollos sin cabeza, con sus rostros sin boca ni expresión. La unica la del miedo reflejado en sus ojos. Mi barrio se ha convertido en una especie de colonia en otro planeta.

Me ven pasar con la mascarilla bajada o sin ella a distancia y se asustan. No se explican por que sigo vivo si no tengo puesto el respirador. Ese loco se va a axfisiar, hagan algo!!! Que alguien le avise.

Otros me evitan como si emitiera alguna especie de emanación ponzoñosa al ambiente. Pobrecillos. Ponzoñoso es todo lo que se junta en la mascarilla después de unas horas con ella puesta.

Seguro que alguno piensa que no me importa mi vida. Pero el como va protegido bajo su escudo cósmico de boca se va a salvar. Posiblemente se enferme él mucho antes.

Alguno seguro que se piensa que incluso le protege de las radiaciones cosmicas así que tampoco le preocupan las del 5G. Tiene una mascarilla FFPTKJ 4 Pro.

Que mamporro se van a apegar el día que aterricen de su odisea espacial. Quizás esa sea la razón por la que no quieren regresar a la tierra. Saben que le aterrizaje va a ser muy duro y sin colchoneta.


lunes, 10 de agosto de 2020

Relato de una Pandemia Imaginaria

A veces vuelvo la vista al pasado y recuerdo los tiempos anteriores a la plandemia, como empezó todo y sus diferentes fases. Al menos como yo las he vivido.

Como cualquiera no me imaginaba ni de lejos la que se nos venia encima. Un buen día vi una noticia de no se que Coronavirus en una ciudad de China. No le di demasiada importancia.
Ya se habían dado casos de alarmismo en anteriores epidemias. La gripe aviar por ejemplo. Se hablaba de millones de muertos en todo el mundo, fosas comunes y un verdadero apocalipsis.

Al final todo se quedo en nada, pero alguno se hizo millonario vendiendo medicamentos para una epidemia de mentira y una autentica estafa. Esto me hizo pensar que no era otra cosa que una nueva falsa alarma. Para vender vacunas y tratamientos farmaceuticos basándose en el miedo. Nada nuevo.

Al principio los medios de comunicación en general y el gobierno tampoco lo tomaron en serio. No voy a entrar en el tema del 8M por que visto lo visto ya no tiene casi importancia. Si fue la fuente de contagios masivos o no. Ahora la duda es si existe el Coronavirus o por lo menos si es tan malo como nos lo cuentan.

Pero pasado ese día cambiaron de golpe, de decir que todo iba bien a ponernos en estado de alarma sin tiempo ni a reaccionar. Lo siguiente fue el confinamiento. En eso he tenido suerte y me tocaba trabajar en un sector primario. Lo que me facilitaba el certificado de desplazamiento por razones laborales.

Me toco trabajar todos los días, incluso sábados para recuperar horas. Con lo cual el confinamiento solo lo sufrí a medias. Trabajando en el campo al aire libre y sin mascarilla, por existir distancia de seguridad suficiente. Pero tener que andar con los certificados, cursos de prevención de riesgos particulares para Covid, etc, menudo rollo.

Podía salir a trabajar y al regresar me quedaba encerado en casa sin problema. Ya había disfrutado de aire libre y sol por la mañana

 Aplausos a las Ocho

 


Toda la parafernalia que se montaron con los aplausos a las ocho de la tarde fue un nuevo nivel. Lo que más temía era salir a la calle por el control policial en cada esquina. Miedo a no poder justificar por que me encontraba en la calle y ser multado. Con todo lo del estado de alarma, viendo el cierre de fronteras, de empresas, cancelar fiestas, etc, me lo empecé a tomar todo más en serio.

Veía flotar virus a mi alrededor, en todas partes, en cualquier sitio por el que pasaba o me sentaba. De una vez me toco hacer unos papeles en el centro, fue una experiencia terrorífica. Entre el miedo al bicho y a ser detenido o multado de forma arbitraria.

Cuando salia de casa pensaba todas las cosas que tenia que tocar en el edificio, interruptores, botones de ascensor, puertas que tenia que abrir y cerrar. En cualquiera de ellos se podía encontrar oculto el maldito bicho y contagiarme a mi y mis seres queridos.
Todo el tiempo lavando las manos y a golpe de hidroalcohol. Tengo que reconocerlo, me engañaron como a cualquiera.

Cuando los aplausos las primeras veces me resultaron hasta emocionantes, llegue incluso a aplaudir en alguna ocasión. Creo que más bien como desahogo, pero me aburrio pronto el tema de los aplausos a las ocho todos los días. Por encima un vecino gracioso ponía música horrible y hacia comentarios por el medio con un micro. De pesadilla. Solo deseaba que eso de los aplausos se terminara.

La vida parecía como el día de la marmota repitiéndose lo mismo a la misma hora durante no se cuanto tiempo. Me llego a recordar por momentos cuando veía las imagenes de los sanitarios en la tele como si fuese un discurso de Stalin. En el que no aplaudía podía tener problemas. Por ahí me empezaron a venir las sospechas.

Era todo muy orwelliano, recordaba al momento del odio de 1984. En el que si no te veían odiar con la suficiente intensidad podías ser marcado.En este caso el que no aplaudiera lo suficiente. No me importo y si bien salia alguna vez a la ventana no participaba de la fiesta. También me recordaba a la dictadura de Corea del Norte. Todo me parecía como muy MK Ultra o ingeniería social a lo bestia.

Llegado un momento antes de las ocho me encerraba en la habitación y ponía música alta. Para no escuchar ni los aplausos ni el show del vecino del micrófono. Era todo como un estado de guerra surrealista con policías, bomberos y ambulancias felicitando los cumpleaños a los niños. Todas esas sirenas acentuaban esa sensación de desastre.

Fueron tres meses de secuestro domiciliario mal llamado confinamiento. Termino militar no sanitario para empezar. En toda esta historia la neolengua y el uso de las palabras y las etiquetas ha sido muy importante. Nuevas palabras candado como consparanoico, irresponsable o negacionista. Otras como asintomatico que son para estudiarlas.

Desescalada Asimetrica Caotica

Cuando por fin termino el estado de alarma y se comenzo a utilizar el nuevo palabro desescalada todo parecía ir a mejor. Ya se podía salir a la calle dentro de franjas horarias determinadas bastante arbitrarias, como todo en esta historia. Pero no todo era tan bueno ya que la gente se amontonaba de mala manera a esas horas hasta el punto de tropezarse.

La calle donde vivo muy poco transitada y tranquila se convirtió en un episodio de Walking Dead. No se de donde salio tanta gente, posiblemente de muchos barrios de alrededor, incluso del centro desobedeciendo las limitaciones. Me convertí en un policía de balcón que miraba con desconfianza a la gente que se amontonaba por las aceras.

Una lucha interior me decía que en todo esto había mucho gato encerrado. Pero por otra parte me lo creía y pensaba que si todos cumpliamos eso se iba a terminar antes. Desobedeciendo y haciendo trampas lo iban a perpetuar en el tiempo. Yo solo quería que se acabara esa pesadilla. Deseaba que abrieran los bares de una vez para que se fuera todo el mundo de terrazas.

Tenia claro que muchos de los que ahora saturaban la calle lo hacían por no tener a donde ir. De tener bares abiertos ni de broma iban a estar de paseo o haciendo deporte. Otra cosa que parecía suceder es que nos estábamos convirtiendo en robots. Si nos decían aplaudir a las ocho, todos aplaudiendo a las ocho. Si nos decían de salir a pasear, todo el mundo a pasear sin pensar ni a donde ni por que causa. Los veía como pollos sin cabeza a la deriva por las calles y los caminos.

Todos se volvieron locos a comprar patinetes y bicicletas, ya se veían los primeros bozales. Los deportistas se multiplicaron. Todo muy absurdo y muy poco meditado. Como por puro impulso o reacción no racional. Fue cuando me empecé a preocupar de los efectos del confinamiento en mi y en el resto de la gente. La zombificación masiva se comenzaba a perfilar.

Las Fases de la Anormalidad


La desescalada famosa se dividía en tres fases antes de desactivar el estado de alarma. Para luego pasar la gestión a las comunidades autónomas. Muy mala idea. Pero las fases de la desescalada estatal fueron tiempos felices en comparación con el resto. Ya abrieron los bares y las tiendas. El tráfico de personas por mi calle poco a poco fue volviendo a la normalidad. Sobre todo al no haber franjas horarias.

No era obligatorio el bozal (mascarilla) si podías mantener una distancia suficiente, ni en el campo. Lo que me hacia la vida más fácil. Salíamos a ciertas horas y por ciertas rutas en las que no necesitábamos ponernos el bozal. Fueron pasando las fases y fuimos recuperando la libertad y la normalidad. Parecía que ya se terminaba todo. Pero no fue así.

Nueva Subnormalidad


Terminada la desescalada la nueva palabra mágica era: nueva normalidad. Momento en el que el mando pasaba a las comunidades autónomas. En Cataluña amenazaban con el bozal obligatorio por no se que cosa de rebrotes, más neolengua. Esa clase de experimentos suelen empezar ahí y luego se copian en el resto de comunidades. Me empecé a temer lo peor. Que necesidad de ir con bozal a todas horas y todas partes, mientras puedas mantener cierta distancia.

Comenzo un nuevo bombardeo mediatico de asintomaticos, rebrotes y botellones. Que si los test PCR, que si casos importados, que si fiestas clandestinas. Nuevo baile de cifras y de comedura de coco monotematica constante. Hasta el punto de tener que apagar la televisión. Por lo menos no ver telediarios o debates.

De una forma sistematica, brutal, dogmática y autoritaria comenzaron a lavar el cerebro de la gente. Creando bandos y enemigos de la salud propia y ajena. Que chicos más malos. Lo impresionante fue ver de la noche a la mañana a todo el mundo con el bozal. Algunos en situaciones tan esperpenticas como los que van solos en el coche con el bozal puesto ¿De verdad se puede pensar tan poco o estar tan abducido?

Cuando todo parecía tranquilo de repente el desmadre de los rebrotes. Que al fin y al cabo son simples positivos en unos test que fallan a menudo. Ni siquiera están diseñados para identificar virus. Por lo menos de forma no especifica. Pero con la inestimable ayuda de la apisonadora mental de los medios de desinformación y propaganda, han ido convenciendo a la población de una posible nueva oleada.

De llevar el bozal hasta debajo del agua, confinamientos parciales, obligacion de hacer test y otras medidas contra nuestros derechos y nuestra salud. Todo gracias al pánico generado por el terrorismo mediatico. Esto no merece otro nombre. Nos quieren confinar de nuevo, incluso se proponen toques de queda. Uno que creía vivir en una democracia y resulta que se ha convertido en un sistema totalitario en poco más de seis meses.

La Verdad Se Quiere Abrir Paso


En medio de todo este descontrol han aparecido algunas voces criticas extraoficiales. Plataformas, canales y movimientos diversos que hablan de la mentira de la plandemia. No niegan la existencia de algún virus o agente patógeno. Pero critican el exceso de recorte de derechos por tan poca cosa.

Alivia pensar que hay otra gente que también piensa y no se lo cree todo de buenas a primeras. Algunos incluso afirman que ni existe. Otros lo relacionan con la vacunación contra la gripe estacional. Hay para todos los gustos. En este juego hay muchos intereses y nosotros somos unos ratones de laboratorio con los que están experimentando. El objetivo parece ser un campo de concentración global sin barrotes.

Los interesados en hacernos de uno o de otro bando juegan con medias verdades lo que hace todo más confuso. Ya no sabes ni de quien fiarte o a quien hacerle caso. Es una guerra total psicológica de relatos épicos, normalmente en algún punto sesgados y artificiosos. Nuestra labor es rebuscar y encontrar en cada media verdad la parte buena y eliminar la paja. Para ir montando el puzzle hay que ir juntando muchas piezas de muchas partes diferentes.

El teatro parece que poco a poco, a pesar de la insistencia de los alarmistas interesados, se cae a pedazos. Otros nuevos relatos piden paso para sustituirlo, posiblemente se van a inventar nuevos terrores. Es un relato basado en el miedo y el problema del miedo es que lo acabas perdiendo más tarde o más temprano. Cada uno a su ritmo, por eso no duran más que un tiempo las dictaduras basadas en el terror. Cuando ya no tienes nada que perder el miedo se olvida.

Las voces contrarias a la plandemia comenzaron de forma tímida pero cada vez se escuchan más alto y más cerca. Tenemos que buscar y defender la verdad para recuperar nuestra anterior vida. No permitas que te metan el virus de la nueva anormalidad en la cabeza. No aceptes esto, no te consueles de buenas a primeras. Informate y resiste no te quedes con lo primero que te cuentan. La verdad nos hará libres.